Las claves son un instrumento de percusión de madera agitada formado por un par de bastones cilíndricos de madera maciza. Su diámetro es de aproximadamente 2,5 centímetros por una longitud de 20 cm.

El sonido se produce al percutir uno sobre el otro. El ejecutante debe procurar sujetar el instrumento utilizando la menor superficie posible, para no ahogar el sonido. El timbre de este instrumento es agudo y dependiente del material o corte y tipo de madera, así también como de su acabado.

Su origen es afro-cubano. Desde La Habana, las claves pasaron a la música latinoamericana, donde se usan para marcar el ritmo. Y, de la música de baile, luego dieron el gran salto y se colaron en las orquestas.

También se llama "clave" al instrumentista que ejecuta las claves.

Si bien, como ya se dijo, que el origen objetivo que se puede rastrear nos lleva a los confines africanos, algún tipo de clave primitiva pudo haber sido el primer instrumento musical, después de la garganta humana, de cualquier cultura. Es posible imaginar que la forma más primitiva de producir una percusión fue haciendo golpear una piedra con otra o un pedazo de madera con otro o dos huesos de animales para llevar el ritmo de algún sencillo brote melódico.

En el comercio y manufactura del siglo XXI, se presenta la producción de éste instrumentos en materiales sintéticos, como lo es el radel. Actualmente México exporta éste instrumento hecho de madera dura.