El terremoto y aluvión que azotó en la región Ancash el domingo, 31 de mayo de 1970, a las 15:23, es uno de los peores sismos que hayan azotado al Perú, no solo por la magnitud sino también por la cantidad de pérdidas humanas que afectó la Región Ancash y varias provincias de las Regiones Huánuco,norte de Lima y La Libertad, dañando una extensa area de aproximadamente 1.000 km de longitud y 250 km de ancho de la costa y sierra peruana.

El terremoto se inició el 31 de mayo a las 3:45 p.m. Su epicentro se halló frente a las costas de las ciudades de Casma y Chimbote, en el Océano Pacífico. Su magnitud fue de 7,8 grados en la escala de Richter y alcanzó una intensidad de hasta X y XI grados en la escala de Mercalli entre Chimbote y Casma. Produjo además un violento alud en las ciudades de Yungay y Ranrahirca.

Las muertes se calcularon en 80.000 y hubo aproximadamente de 20.000 desaparecidos, algunas fuentes elevan las víctimas mucho más alto. Los heridos hospitalizados se contabilizaron en 143.331, si bien en lugares como Recuay, Aija, Casma, Huarmey, Carhuaz y Chimbote la destrucción de edificios osciló entre 80% y 90%. Se calculó el número de afectados en 3.000.000. La Carretera Panamericana sufrió graves grietas entre Trujillo y Huarmey, lo que dificultó aún más la entrega de ayuda. La central hidroeléctrica del Cañón del Pato quedó también afectada por el embate del río Santa y la línea férrea que comunicaba Chimbote con el valle del Santa y quedó inutilizable en un 60% de su recorrido.